domingo, junio 24, 2007

Ximonco


XIMONCO

Las pisadas caian furtivas sobre el terreno cubierto de polvo provocado por el intenso calor. Su respiración agitada mostraba signos de fatiga y miedo. Otros pasos seguían el mismo ritmo, aunque las intenciones eran diferentes. Ambos detuvieron su marcha. Alaridos de terror abarcaron el valle de Perote. La fría luz de la luna reflejaba las figuras de un hombre y una mujer forcejeando, luchando, ella tratando de evitar y él queriendo lograr. Pronto, el polvo se tiñó de rojo, una sombra se desvanecía en el fondo de un edificio derruido, los pinos del lugar eran mudos testigos del crimen, su alma quedó sola, sin destino, sin propósito, clamando justicia a todo aquel que entre al misterioso edificio de Ximonco.


Afino los últimos detalles para la realización del cortometraje, cámaras, micrófonos, casetes, pero faltaba lo esencial para una expedición de tal magnitud: el fuerte para aguantar el susto.

La invitación para la grabación se hizo extensiva al grupo de amigos de ciencias y técnicas de la comunicación de la Universidad de Xalapa, futuros comunicólogos incentivados por el morbo o bien por echar relajo, que puede ser lo mismo, se aventaron a adentrarse al edificio de Ximonco.

Miriam, Andrés, Flor, Ricardo y Dayana se fueron en el carro de Edgar, mientras yo fui con Eros y Eduardo. El tiempo pasaba rápidamente, el miedo lo vestían con risas y chistes para que el susto no invadiera sus cuerpos.

El camino empolvado hacía difícil el traslado, la luna brillante y solitaria nos daba la bienvenida, los nervios brotaban por cada poro de los integrantes del equipo, ni uno solo podía decir un chiste más, ahora el silencio era el mejor aliado para aguardar cosas que no veiamos pero que nuestros sentidos percibían.

Sin más, de entre varios árboles, majestuoso, emergió el misterioso edificio de Ximonco, derruido, maltratado, pintado con grafitis, pero no por eso deja de inspirar miedo...

Miriam y Flor no querían salir del carro, sus labios pegaban uno con otro como ratones asustados. Hasta el más incrédulo sintió algo de miedo. Era la 1 de la mañana y el frío en Perote no se hizo esperar.

Las últimas indicaciones para grabar el video resultaron inútiles pues el temor no permitía que otra cosa entrara en sus mentes.

Sacamos los elementos necesarios para encender unas antorchas... ahí el espasmo inicial pasó un poco, puesto que para prender fuego fue todo un dilema, por fin después de 15 minutos pudimos alumbrar un poco más y ver con detenimiento los pasillos del edificio. Las pilas no hicieron su trabajo, se descargaron antes de lo pensado y la grabación se tuvo que realizar con cámaras digitales, no obstante, poco a poco se perdía el miedo aunque el temor no dejaba actuar bien a los compañeros.

Dejamos las luces encendidas de los autos por si las recontramalditas dudas... unos ruidos me hicieron decidir que la grabación en esa locación quedarían concluidas, por lo que sigilosamente nos fuimos, pero para la sorpresa de unos y la chingada suerte de otros, el carro de Edgar no encendía.... el miedo volvió con más fuerza en Miriam y Flor quienes estaban al borde del llanto.

Petrificado escucho a Don Servando mientras a su espalda, la vieja construcción me hacía una intimidante invitación a explorar su interior. El viento silbaba entre las ramas de los pinos y una tarántula paseaba con su lento caminar entre unas rocas. Aquí vinieron a dejar a una muerta, replicó el anciano, mientras cerraba la tapa de su cañabar, la golpearon hasta matarla y la dejaron en un cuarto que se supone iba a ser el elevador, nadie supo quien era, de donde venía ni cómo se llamaba.

Arrancamos al empujón el carro de Edgar y de inmediato nos trasladamos a la siguiente locación en la comunidad de Totalco, también perteneciente a Perote. Más animados, caminamos por un sendero de tierra mojada, hasta llegar a un hueco que se improvisaba de entrada, las voces de unos niños se escucharon a lo lejos aunque sólo Andrés y Ricardo pudieron escucharlos, no informaron al grupo para no hacer el caos en dicha locación. Caminamos en fila en medio de un terreno lleno de nopales, y detrás, encontramos un pozo el cual no se le veía fondo, el miedo invadía de nuevo a los integrantes, así que decidimos mejor cancelar la grabación. lo que en un principio eran voces de niños se convirtieron en carcajadas, así que patitas para que las quiero.

El edificio fue construido para hospital de Tuberculosos, platica don Servando, pero nunca funcionó, de ahí la improvisaron como escuela normal para varones, ahi tenían todo, vestidores, dormitorios, panadería, tortillería, en la zona central había un espacio exclusivo para las fiestas donde los galanes se ponían arriba en un vestíbulo y en medio en la planta baja estaban sentadas las damas esperando que alguien las sacara a bailar, eso era cada fin de mes. Se platica que el alma de la señorita cuida la normal, explicaba don Servando, de todo mal, incluso dice que trata de hacer justicia por su propia mano, sobre todo por las noches, claro, los pobladores dicen que ahí habita el que no es bueno, al escuchar eso me sorprendí por no saber a quien se refería, así que con una sonrisa le pregunté y me contestó pues el malo, y quedé peor, hasta que di que el que no es bueno es satanás, aunque en esa parte de Perote, nadie se refiere por su nombre.

Decididos a enfrentar el miedo... una vez más... se reanudó la grabación, pero ahora por la tarde para que los nervios dejarán actuar a los personajes, en esta grabación se unió una persona más, Zaira de octavo semestre y mi cara cambió considerablemente.


Quien de plano no abandonó el miedo fue Miriam quien una tras otra vez fue espantada por vivos, muertos y sus propios fantasmas hacían de ella presa fácil del miedo.

Mientras Eros extrañaba en la locación a su nueva novia, yo andaba pero si bien feliz porque la niña de mis sueños estaba en el grupo, el objetivo del corto se desvió naturalmente, como evitar las emociones es una pregunta que no quise ni hacerme pues mi mente andaba en otra parte.

Don Servando me advirtió... cosas malas pueden pasar... pero algunas otras se pueden resolver... es el destino de este edificio, aclarar miedos, sentimientos, dudas, y ver tu vida de otra forma... fueron las últimas palabras que escuché de este personaje.

Volvimos al pozo, Eros y yo queríamos bajar, sujetamos varias cuerdas y no se le veia fondo, las cuerdas sumaban más de 40 metros y apenas alcanzó a tocar fondo, así que decidimos colgar la cámara a la cuerda y así fue, un nervio nos volvió a invadir, salió la cámara y nada raro sucedió... terminamos de grabar... Xalapa como te extraño.

Así, sólo algunos se espantaron y yo quedé más enamorado, Eros igual y al pasar la cinta a la computadora, unas voces fueron reveladas y un crujir de madera de algo desconocido y volveremos para ver que demonios existen en el interior del pozo... mientras descubro si mi demonio enamorado puede conquistar el corazón de un ángel caido en el edificio de Ximonco...

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